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Eurovisión patriota

Mientras en TVE, en un ataque de sinceridad, el jurado presente reconocía que la canción de España era mala y con ella resultaba prácticamentera imposible ganar, durante las votaciones José María Iñigo ejerció de pratriota para afear la canción ganadora y las que quedaron en los primeros puestos, mientras defendía lo indefendible, que la canción española pudiera aspirar a un puesto más elevado que el antepenúltimo, que es donde acabó.

Iñigo perdió los papeles, porque horas antes, en el turno de las actuaciones, nos había vendido a los intérpretes y sus canciones, como lo mejor escuchado en muchos años. Luego ya no, perdió toda objetividad y se puso a ejercer de patriota desfasado dándonos las votaciones y olvidando aquello que tanto repetía minutos antes, que el premio está en participar y no en ganar. Es lógico que a quien retransmite Eurovisión le toca defender los colores pero emperrarse tanto en defender un tema que ni la propia TVE defendía ya es rozar el ridículo. Por lo demás, Iñigo estuvo más o menos correcto en su retransmisión, pecó de repetir casi los mismos discursos que en las dos semifinales y de pisar algunos vídeos cuando le tocaba estar calladito, como ese fallo de sonido que hizo que mientras los ganadores volvían a interepretar su canción se colara a un Iñigo diciendo que él ya se iba. Lo más surrealista fue que la tan cacareada TVE sin cortes publicitarios cortara la retransmisión durante tres minutos para emitir... publicidad.

Con respecto a la televisión alemana, la realización fue magistral y la puesta en escena de quitarse el sombrero, aunque a falta del impresionante flashmob del año pasado, el espacio entre el final de las actuaciones y el momento de mostrar los votos se hizo demasiado largo, aún más por ese empeño que tiene Eurovisión de repetirnos dos veces el resumen de las canciones que acabamos de ver, como si no valiera con una vez. Un certamen que va como una bala y no deja un segundo para el reposo no se puede permitir el lujo de perder media hora larga como lo hizo, es uno de los temas a resolver. Por lo demás, ganó Azerbayán con esta bonita canción, el chavalito, por cierto, se negó a soltar el trofeo durante la segunda actuación y sólo dejó que ella lo tocara pero nunca que ella pudiera sujetarlo en solitario. A estas horas es de suponer que ya se lo habrán estrellado en al cabeza o lo habrán partido por la mitad. Y eso que parecían tan acaramelados...



[Eurovisión se emitió el pasado sábado por la noche en TVE1]

4 comentarios:

Borja dijo...

Jose María Iñigo siempre fue un patriota. Chimpún.

Alain dijo...

Cada año me convence más (Eurovison digo, no nuestras canciones, dios me libre) y no me extraña que llevemos mieras porque a ver quien es el guapo aquí capaz de convertir un campo de futbol en un superescenario y hacer semejante alarde tecnológico. Que no, que no, que España (o Madrid) no sirve ni para organizar unas olimoiadas ni un eurofestival ni un nada...y tengo mis dudas de la capacidad de Azerbajan, pobres, a ver cómo igualan el prodigio alemán...qué poderio y qué maravilla!!! Eurofan total, oiga.

Johnny Web dijo...

A mi cada año me aburre mas Eurovision. Tanta preseleccion y tanto rollo, para luego llevar a interpretes y canciones mediocres o malas. Mas vale que hubieran aceptado a Kiko Hernandez cantando por Bertin Osborne "Claro Chatin" o algo asi. Saludos.

TELEpatético dijo...

-Borja, chimpún :)

-Alain, quizás ese es el problema que TVE no quiere ganar o que TVE es tan ridícula que deja que los presentadores de Tele 5 elijan con qué canción van a fracasar en Eurovisión. Muy triste.

-Johny Web, es verdad que España ha llevado una canción pésima, pero el listón de esta edición ah estado muy alto en un montón de países, así que ha merecido la pena. Y no solo musicalmente, la realización del festival fue impresionante.

No se vayan todavía, aún hay más...

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